18 de septiembre de 2014

Historia de Jueverotic

Era marzo de 2013 y los amigos tuiteros nos la pasábamos alegremente de los #DistorTW de los lunes (distorsionando frases famosas hasta proporciones hilarantes), los #microhorrores de los martes, las Justas Tuiteras de los miércoles y de pronto nos vimos en la necesidad de crear algo para que los jueves no fueran de aburrición y los viernes de hacer otra cosa: una cosa llevó a la otra y así surgió la idea de Jueverotic.

El primer Jueverotic de la historia fue convocado el jueves 27 de marzo de 2013, desde mi cuenta, que había pasado de @el_masse_xy a @_masse_ (y estaba a punto de cambiar de nuevo a @_QcQ que duró varios años hasta que la cambié a la actual: @le_mesie). A partir de ese momento, todo ha cambiado vertiginosamente: Mi cuenta se la apropió ese personaje bigotón de boina y un ojo (al estilo visual de "Naranja Mecánica" en versión afrancesada: Monsieur Mess y el pasar de unos cientos de seguidores a los actuales más de tres mil.

También internet guarda huellas de su paso por la vida de más de uno, los carteles de keep-calm-o-matic de hace un año o las introducciones en audio que alguna vez grabé con Mariana @mareroja en Chirbit casi desde el principio de la actividad. Ha sido un intenso año y medio que ahora nos lleva a una nueva faceta: publicarlo.

Ya a los tres meses de haberlo lanzado, me comentaba una de sus más geniales exponentes que "el Jueverotic ya es una marca".
Y finalmente, una editorial se ha acercado a mí con la finalidad de dejar una huella más permanente de esta actividad lúdica literaria: un libro impreso.

Por lo mismo, he tomado provisiones: este blog está protegido por una licencia Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional con lo cual comparto el uso del concepto Jueverotic, actividad lúdica literaria en donde colectivamente se escriben tuits eróticos temáticos cada jueves a las 10 pm tiempo central de México, pero queda restringido su uso sin atribuir la autoría del mismo a mi persona y tampoco es posible utilizarlo para fines comerciales ni transformarlo o modificarlo. Suena un poco drástico pero quiero evitar que alguien más quiera aprovechar esto que hemos construído entre todos y beneficiarse a nuestra costa.

Las buenas noticias es que ese libro no es sólo mío: lo vamos a escribir entre todos los Jueverotiques, aquí están las bases.